miércoles, 27 de mayo de 2015
miércoles, 13 de mayo de 2015
miércoles, 18 de marzo de 2015
Nombre de la entrada: Nuestro instituto y su
entorno
1. Historia del IES MARQUÉS DE LOZOYA
Todo empezó en 1970: El centro tiene su
origen en el Colegio El Henar de Cuéllar que estaba adscrito al Instituto de
Enseñanza Media Andrés Laguna de Segovia. Creado el nuevo edificio en la
localidad (exactamente en la Carretera de Valladolid, 19), nuestro instituto
empezó sus actividades el curso 1970-71 como Centro homologado del Instituto
Andrés Laguna de Segovia. Fue creado como Instituto Nacional de Enseñanza Media
Mixto de Cuéllar por O.M. del 13 de agosto de 1971 (BOE del 16 de octubre
1971), comenzando sus actividades docentes y administrativas en el Año
Académico 1971-72 con un volumen de 472 alumnos y 21 profesores.
2. LOCALIZACIÓN Y
ENTORNO SOCIAL.
El Instituto de Enseñanza Secundaria “MARQUÉS DE
LOZOYA” está situado en la villa de Cuéllar (Segovia). La población del
municipio y sus pedanías es de aproximadamente 9500 habitantes; población que
se mantiene estable desde los últimos años con un pequeño porcentaje de
inmigrantes. Cuéllar es cabeza de comarca y cuenta con una importante actividad
en el sector servicios (Centro de Salud, Juzgado, Comercios, Talleres, etc.) y
diferentes industrias relacionadas con la madera, la ganadería y los productos
agrarios. En los últimos años se está potenciando, desde el Ayuntamiento, el
sector turístico y hostelero (importante casco histórico, áreas recreativas,
campo de golf, jornadas gastronómicas, etc.).
Al instituto están adscritos alumnos de Cuéllar,
pero también de los pueblos próximos (Campaspero, Cogeces, Chañe, Olombrada,
Sanchonuño, Viloria, Vallelado, etc., por citar los de mayor población); municipios
de la Comunidad de Villa y Tierra Antigua de Cuéllar. Aproximadamente el 50% de
los alumnos usan el transporte escolar.
El alumnado pertenece a familias de todo tipo y
condición, también hay alumnado inmigrante y de etnia gitana. Por ello, en el
ámbito cultural, económico y social es un centro muy heterogéneo, pero la
convivencia entre los alumnos es buena, no habiéndose detectado ningún problema
de discriminación por estos factores. Los alumnos inmigrantes y algunos de la
etnia gitana se integran con normalidad, salvo algún caso aislado (alumnos con
más de 15 años) que se muestran demasiado remisos a asistir a clase y a
comportarse debidamente.
En el centro están escolarizados entre 500 y 530 alumnos,
distribuidos en una línea cuatro: cuatro grupos de ESO en cada nivel y tres de
Bachillerato. No se imparten ciclos formativos ni programas de cualificación
profesional. La plantilla está en torno a los 60 profesores; el 70% de los
profesores tiene destino definitivo en el instituto; el 37% reside en
Cuéllar y el resto en las localidades próximas, principalmente en Valladolid
Además de las 24 aulas polivalentes de clases, el
centro dispone de tres aulas pequeñas (dos para los grupos de Diversificación),
aula de Dibujo, aula de Música, tres aulas de Informática, aula de
Audiovisuales, laboratorio de Ciencias Naturales, laboratorio de Física,
laboratorio de Química, taller de Tecnología, Biblioteca (informatizada y con
más de 15.000 volúmenes) y Gimnasio. Cuenta con una amplia Sala de
Profesores, Departamentos (aunque no para todas las materias y en la mayoría de
los casos compartidos) y una Cafetería.
Rodeando al edificio hay un amplio patio con
arbolado, jardín y pista deportiva (instalaciones que deben ser
acondicionadas). Al lado del patio, en su límite oeste, hay un aparcamiento
para los once autobuses del transporte escolar. Este servicio es supervisado y
controlado por el instituto; la inestimable ayuda de la Policía Municipal y la
Guardia Civil de Cuéllar contribuyen a ordenar el tráfico de vehículos a la
entrada y salida de la jornada escolar.
Durante el curso se desarrollan un amplio número
de actividades extraescolares y complementarias. Las primeras organizadas por
los departamentos y las segundas en gran parte por la Biblioteca que fomenta el
hábito de la lectura con campañas dedicadas a muy diversos temas, decorando el
instituto periódicamente con distintos motivos relacionados con sus actividades
y. Se organiza un viaje de estudios para los alumnos de 1º de Bachillerato y
una actividad cultural de varios días para los alumnos de 4º de ESO También se
organizan actividades desde las tutorías en materia de prevención que cuentan
con la representación de determinados organismos como Cruz Roja, Centro de
Salud, ONG, etc. donde se abordan temas relacionados con sexualidad,
alimentación, habilidades sociales, consumo de drogas y alcohol, primeros
auxilios o medio ambiente.
A partir del curso 2009/10, el instituto pone en
funcionamiento una Sección Bilingüe en Inglés para la ESO. Pretendemos, entre
otros objetivos, facilitar a los alumnos de nuestra comarca el acceso a una
enseñanza bilingüe que responda a las necesidades educativas actuales y permita
mejorar su nivel de inglés, fomentando las enseñanzas de la Escuela Oficial de
Idiomas en Cuéllar e impulsando la creación de otras secciones en los colegios
adscritos al instituto.
3. OBJETIVOS GENERALES.
Crear en nuestro instituto un ambiente de trabajo
gratificante para todos.
Garantizar la comunicación y colaboración entre
todos los sectores de la Comunidad Educativa.
Fomentar activamente en nuestros alumnos el
desarrollo de sus capacidades intelectuales y la adquisición de conocimientos,
ayudándoles a desarrollar un hábito de lectura frente a medios más alienantes
como la televisión.
Fomentar el pleno desarrollo de la personalidad
de nuestros alumnos, ayudándoles a aprender, razonar y tomar decisiones por sí
mismos.
Formar a nuestros alumnos en el respeto por los
derechos humanos, valores éticos y libertades. Evitar actitudes de rechazo o
discriminación por sexo, raza o religión, formar en el compromiso solidario con
el entorno y la colectividad desarrollando hábitos cívicos.
Formar personas capaces de resolver sus
discrepancias haciendo uso de la palabra y, por tanto, de la reflexión y el
pensamiento, sin hacer uso de la violencia.
Proyectar nuestro instituto hacia el exterior,
impulsando las relaciones con otras entidades, instituciones y empresas.
Garantizar una formación permanente actualizada a
los miembros de la Comunidad Educativa.
Trabajar en equipo, respetando las aportaciones
de todos y colaborando en el desarrollo de ideas propias y ajenas.
4. VALORES
FUNDAMENTALES.
Participación, Solidaridad y Justicia.
Potenciando en nuestros alumnos la participación
activa, la colaboración solidaria, el respeto por otras formas de pensar y
actuar y el rechazo de actitudes e ideas que supongan discriminación hacia
otros en situaciones de injusticia y desigualdad.
Creatividad.
Trabajando conjuntamente para que nuestros
alumnos adquieran hábitos que les hagan capaces de interpretar todo tipo de
situaciones, investigar rigurosamente diseñando distintas soluciones,
manifestar originalidad en las respuestas y desarrollar la imaginación
creadora.
Libertad y Responsabilidad.
Trabajando conjuntamente para que nuestros
alumnos adquieran modos de vida saludable (para prevenir hábitos de drogodependencia,
alcoholismo y tabaquismo), limpieza, esfuerzo, atención, elección libre y
adecuada, compromiso y autocrítica.
5. NORMAS GENERALES.
Todos los miembros de la Comunidad Educativa
deberán ser igualmente reconocidos, valorados y respetados en su trabajo.
La colaboración y ayuda mutua será la norma
fundamental entre todos los miembros de la Comunidad Educativa.
No podrá ser nadie discriminado por ningún tipo
de característica personal o social, respetándose siempre las opiniones de
todos los miembros de la Comunidad Educativa.
Los miembros de la Comunidad Educativa mantendrán
una actitud de respeto hacia el material y las instalaciones del instituto.
Profesores, padres, alumnos y personal no docente
colaborarán en la resolución de conflictos.
PARA
AMPLIAR INFORMACIÓN, VISITE Instituto de Enseñanza Secundaria “MARQUÉS DE
LOZOYA”
miércoles, 11 de marzo de 2015
¿Quién ha sido el científico más grande lde la historia?
Si la pregunta fuese ¿quién fue el segundo científico más grande?, sería imposible de contestar. Hay por
lo menos
una docena de hombres que,
podrán aspirar a esa segunda plaza.
Entre ellos figurarían, por ejemplo,
Albert Einstein, Ernest Rutherford, Niels Borh, Louis Pasteur, Charles Darwin, Galileo Galilei
, J. Clerk
Maxwell, Arquímedes y otros.
Incluso es muy probable que ni
siquiera exista eso que hemos
llamado el segundo científico más grande. Las credentials de tantas y tantos son tan buenas
y la dificultad de distinguir niveles de mérito
es tan grande, que al final quizá tendríamos que declarar un empate entre diez o doce.
Pero como la pregunta es "¿quién es el más grande?", no hay problema alguno. La mayoría de los historiadores de la ciencia
no dudarían en afirmar que Isaac Newton fue el talento científico más grande que jamás
haya visto el mundo. Tenía sus faltas,
viva el cielo: era un mal conferenciante, tenía algo de cobarde moral y de llorón autocompasivo y de vez
en cuando era víctima de serias depresiones. Pero como científico no tenía igual.
Fundó las matemáticas
superiores después de elaborar el cálculo. Fundó la óptica moderna mediante sus
experimentos de descomponer la luz
blanca en los colores del
espectro. Fundó la física moderna
al establecer
las leyes del movimiento y deducir sus consecuencias. Fundó la
astronomía moderna estableciendo la ley de la gravitación universal.
Cualquiera de estas cuatro hazañas habría bastado por sí sola para distinguirle como científico, de importancia
capital. Las cuatro juntas le colocan en primer lugar de modo incuestionable.
Pero no son sólo sus descubrimientos lo que hay que destacar en la figura de Newton. Más importante aún fue su manera de presentarlos.
Los antiguos griegos habían reunido una cantidad ingente
de pensamiento científico y filosófico. Los nombres de Platón, Aristóteles, Euclides, Arquímedes y Ptolomeo habían descollado durante dos mil años como
gigantes sobre las generaciones siguientes. Los grandes pensadores árabes y
europeos echaron mano de los griegos y apenas osaron exponer una idea propia sin refrendarla con alguna referencia a los
antiguos. Aristóteles, en particular, fue el "maestro
de aquellos que saben".
Durante los siglos XVI y XVII una serie de experimentadores, como Galileo y Robert Boyle, demostraron
que los antiguos griegos no siempre dieron con la respuesta correcta.
Galileo,
por ejemplo, tiró abajo las ideas de Aristóteles acerca de la física,
efectuando el trabajo
que Newton resumió más tarde en sus tres leyes del
movimiento. No obstante, los intelectuales europeos siguieron sin atreverse a
romper con los durante tanto tiempo idolatrados griegos.
Luego, en 1687, publicó Newton sus
Principia Mathematica, en latín (el libro científico
más grande jamás escrito, según la mayoría de los
científicos). Allí presentó sus leyes del movimiento, su teoría de la
gravitación y muchas otras cosas, utilizando las matemáticas en el estilo estrictamente griego y organizando
todo de manera impecablemente elegante. Quienes leyeron el libro tuvieron que admitir que al fin se hallaban ante una mente igual o superior a cualquiera de las de la Antigüedad, y que la visión del mundo que presentaba era hermosa, completa e
infinitamente superior en racionalidad e inevitabilidad a todo lo que contenían
los libros griegos.
Ese hombre y ese
libro destruyeron la influencia paralizante de los antiguos
y rompieron para siempre el complejo de inferioridad intelectual
del hombre
moderno.
Tras la muerte de Newton, Alexander Pope lo resumió todo en dos líneas:
" La Naturaleza
y sus leyes permanecían ocultas en la noche. Dijo Dios: Sea Newton!.
Y todo fue luz."
Asimov, I., Cien preguntas básicas sobre la Ciencia" , Ed. Tiempo, Madrid, 1991
¿Quién ha sido el científico más
grande lde la historia?
Si la pregunta fuese ¿quién fue el segundo científico más grande?, sería imposible de contestar. Hay por
lo menos
una docena de hombres que,
podrán aspirar a esa segunda plaza.
Entre ellos figurarían, por ejemplo,
Albert Einstein, Ernest Rutherford, Niels Borh, Louis Pasteur, Charles Darwin, Galileo Galilei
, J. Clerk
Maxwell, Arquímedes y otros.
Incluso es muy probable que ni
siquiera exista eso que hemos
llamado el segundo científico más grande. Las credentials de tantas y tantos son tan buenas
y la dificultad de distinguir niveles de mérito
es tan grande, que al final quizá tendríamos que declarar un empate entre diez o doce.
Pero como la pregunta es "¿quién es el más grande?", no hay problema alguno. La mayoría de los historiadores de la ciencia
no dudarían en afirmar que Isaac Newton fue el talento científico más grande que jamás
haya visto el mundo. Tenía sus faltas,
viva el cielo: era un mal conferenciante, tenía algo de cobarde moral y de llorón autocompasivo y de vez
en cuando era víctima de serias depresiones. Pero como científico no tenía igual.
Fundó las matemáticas
superiores después de elaborar el cálculo. Fundó la óptica moderna mediante sus
experimentos de descomponer la luz
blanca en los colores del
espectro. Fundó la física moderna
al establecer
las leyes del movimiento y deducir sus consecuencias. Fundó la
astronomía moderna estableciendo la ley de la gravitación universal.
Cualquiera de estas cuatro hazañas habría bastado por sí sola para distinguirle como científico, de importancia
capital. Las cuatro juntas le colocan en primer lugar de modo incuestionable.
Pero no son sólo sus descubrimientos lo que hay que destacar en la figura de Newton. Más importante aún fue su manera de presentarlos.
Los antiguos griegos habían reunido una cantidad ingente
de pensamiento científico y filosófico. Los nombres de Platón, Aristóteles, Euclides, Arquímedes y Ptolomeo habían descollado durante dos mil años como
gigantes sobre las generaciones siguientes. Los grandes pensadores árabes y
europeos echaron mano de los griegos y apenas osaron exponer una idea propia sin refrendarla con alguna referencia a los
antiguos. Aristóteles, en particular, fue el "maestro
de aquellos que saben".
Durante los siglos XVI y XVII una serie de experimentadores, como Galileo y Robert Boyle, demostraron
que los antiguos griegos no siempre dieron con la respuesta correcta.
Galileo,
por ejemplo, tiró abajo las ideas de Aristóteles acerca de la física,
efectuando el trabajo
que Newton resumió más tarde en sus tres leyes del
movimiento. No obstante, los intelectuales europeos siguieron sin atreverse a
romper con los durante tanto tiempo idolatrados griegos.
Luego, en 1687, publicó Newton sus
Principia Mathematica, en latín (el libro científico
más grande jamás escrito, según la mayoría de los
científicos). Allí presentó sus leyes del movimiento, su teoría de la
gravitación y muchas otras cosas, utilizando las matemáticas en el estilo estrictamente griego y organizando
todo de manera impecablemente elegante. Quienes leyeron el libro tuvieron que admitir que al fin se hallaban ante una mente igual o superior a cualquiera de las de la Antigüedad, y que la visión del mundo que presentaba era hermosa, completa e
infinitamente superior en racionalidad e inevitabilidad a todo lo que contenían
los libros griegos.
Ese hombre y ese
libro destruyeron la influencia paralizante de los antiguos
y rompieron para siempre el complejo de inferioridad intelectual
del hombre
moderno.
Tras la muerte de Newton, Alexander Pope lo resumió todo en dos líneas:
" La Naturaleza
y sus leyes permanecían ocultas en la noche. Dijo Dios: Sea Newton!.
Y todo fue luz."
lunes, 9 de marzo de 2015
entrada nueva
estamos aprendiendo cosas de informaticas con el profeso tomas y delante tengo a pirri el tractorista
miércoles, 4 de marzo de 2015
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